Puerto Varas

14.03.2019


Llegamos en avión a Puerto Montt, ahí nos esperaba el auto que habíamos alquilado para llegar a Puerto Varas que esta a 21 kms, es bastante cerca.

Nos recibió una lluvia torrencial, como era de esperarse en la época en la que fuimos, octubre, así que sin sorpresa alguna, cargamos las cosas en el auto y nos fuimos a nuestro destino final.

El hotel estaba justo enfrente del lago, nuestra habitación tenia una vista hermosa, pero la mejor era la que encontrábamos cada vez que íbamos a desayunar, donde, a través de unos ventanales enormes, el lago era el protagonista de todas las fotos.

Al tener el auto, todo lo recorrimos por nuestra cuenta. El primer día fuimos a Frutillar (28 km). Salimos del hotel con provisiones, y tranquilos recorrimos esos kilómetros, bordeando el Lago Llanquihue, parando en cada lugar que nos parecía bueno para sacar foto. Es un paisaje con mucho verde, con lugares donde casi no nos cruzamos con gente.

Al llegar a Frutillar, buscamos un lugar para almorzar, comimos frente al lago en un lugar pequeño y acogedor, con una hermosa vista y con muy rica comida casera. Dejamos el auto y comenzamos a caminar un poco, fuimos hasta el anfiteatro, es muy grande y esta construido sobre el lago. Pudimos disfrutar la playa, muy abrigados, corriendo, caminando y sacando fotos, aunque al ratito se largo a llover y tuvimos que buscar refugio y que mejor que un local donde vendían chocolates y dulces artesanales. Compramos varias cositas para disfrutar en el viaje de vuelta.

Al otro día fuimos a Los Saltos de Petrohue, salimos con lluvia del hotel y por suerte paro a mitad de camino. Hasta el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales son unos 50 minutos rodeando el lago, para el lado contrario de Frutillar. El parque es un lugar muy lindo, después de pagar la entrada pasamos por  un mini centro de interpretación, donde entre otras informaciones sobre flora y fauna, te muestran los senderos que hay para hacer: Recorrimos varios de ellos, se pueden hacer perfectamente con niños, todo esta bien señalizado. Pero sin duda alguna el que te lleva al mirador del Volcán Osorno es el más lindo.

 Para cerrar el día fuimos a hacer una navegación por Lago Todos Los Santos; Para poder hacerla hay que salir del parque y dirigirse al norte, unos 15 minutos, donde esta el embarcadero.

Nuestro ultimo día entero en Puerto Varas, y como había amanecido lindo y se esperaba que se mantenga así, nos aventuramos a ir hasta Chiloé.

La isla de Chiloé, es conocida por sus icónicas iglesias de madera, construidas por misioneros jesuitas en los siglos XVII y XVIII, y también por Los Palafitos de Castro, que son casas de madera y tejuelas de alerce que se emplazan sobre un muelle. Recorrimos en total unos 186 km. Pero para llegar a isla primero hay que llegar al cruce, que es en Pargua, donde nos tomamos un ferry que nos cruzo con el auto, y de ahí varios kilómetros más (2 horas aproximadamente) hasta llegar a Castro.

Llegamos al medio día, así que lo primero que hicimos fue ir a almorzar; Encontramos "El Mercadito" casi por casualidad y fue amor a primera vista, comida increíblemente rica y casera y una ambientación muy cálida.

Recorrimos un rato el mercado del puerto y más tarde nos embarcamos para poder ver los Palafitos de Castro.

Ya se estaba acercando la hora de volver para tomar el ferry y volver al continente, embarcamos provisiones en el auto y pegamos la vuelta a Puerto Varas para al otro día volver a Santiago.

Puerto Varas y sus alrededores no nos defraudaron, es un lugar para recorrer con cualquier clima, siempre hay algo interesante, y sobre todo, rico para hacer.