Una Quilmeña suelta en Santiago

11.08.2017

Comencemos por el principio, aunque la pregunta es ¿cuál es el principio?; Creo que por ahora, para no marearlos, podría ser el momento en que Christian (mi marinovio) me dijo que existía la posibilidad de un puesto de trabajo en el exterior...#SENTIMIENTOSENCONTRADOS. Estaba feliz porque sabia que era una posibilidad increíble para el y también para toda la familia y además porque lo habíamos pensado muchas veces, vivir en otro país, poder conocer otras costumbres, etc, pero la diferencia ahora radicaba en que ya no eramos solo nosotros dos, sino 4, El Mayor de 4 y El Menor de 2 años; Y si bien eran pequeños (lo siguen siendo porque de esto todavía no paso 1 año) irse a vivir a otro paìs es algo por lo menos movilizante, tal vez ellos no entendieron mucho que significaba, recién luego de instalarnos y de volver a Bs.As a visitar a todos comprendieron, un poco, que ya no vivíamos más allá, lo que si los movilizo fue ver a todos movilizados (valga la redundancia de movilizaciones) porque no solo nos estaba pasando a nosotros 4, sino que le estaba pasando a la familia y a los amigos, nosotros nos vamos y ellos quedan y todo lo que significa eso, dejar jardín, amiguitos y sus cosas (mudamos algunas pero otras fue imposible). Y entonces, comenzó el proceso que nos llevaría a ser expatriados, y yo personalmente empece un viaje a redescubrir la maternidad como mamaextranjera, sin mi mamá cerca, sin mis amigas mamás cerca y sin toda la contención de lo conocido silencioso que esta a tu alrededor pero que cuando estas lejos comienza a ser ruidoso, muy ruidoso y sentís su ausencia.